CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

03 septiembre 2017

FARINGE (Conflictos emocionales que pueden afectarle)




La faringe es un conducto que comunica las fosas nasales y la laringe. Sus paredes musculares son responsables del avance del bolo alimenticio desde la boca hacia el esófago. La faringe también tiene una función importante en la fonación y la audición.
Paso común para el “bocado” en forma de comida, líquidos, aire y para el paso del “bocado vocal”, la palabra exterior.
Cuando se manifiesta cualquier síntoma en la faringe, nos indica que hemos vivido o estamos viviendo un conflicto emocional en el cual hay un “bocado” que no podemos tener, tragar, probar, degustar, escupir, etc.
“Deseo de tener algo que no podemos tener”.
“Quiero atrapar y retener la esencia de mi madre”.
“Quiero retener el pedazo en la garganta para que no me lo quiten”.
“No consigo atrapar el amor de mi pareja”.
“Quiero decir algo que no debería decir”.
“Mejor me lo trago a decirlo”.
“No puedo expresarme”. “No puedo ser creativo”. “No recibo el alimento que deseo”. “No acepto lo que estoy intentando tragar”. “No puedo pedir ayuda”.
Faringe irritada: Reprimo mi enfado. “Me siento incapaz de expresarme”.
Carrasperas: Deseo de expresar algo pero  lo guardamos adentro. ¿Tengo miedo que se rían de mí, que me critiquen, que me rechacen, de ser incomprendido?
Nudo en la garganta: “Tengo miedo”. “Desconfío en lo que vendrá después”.
Faringitis: (más conocida como dolor de garganta).  Inflamación de la mucosa de la faringe. El principal síntoma es dolor al tragar.
Conflicto de dificultad de "tragar" atrapar, admitir, incorporar (se afecta fundamentalmente el lado derecho) o querer "escupir", deshacerse, liberarse de un “bocado”, (afecta al lado izquierdo).
Furia que nos impide hablar, impulso tremendo a hablar e incapacidad y miedo de hacerlo.
Por lo general, aparece después de una discusión, una pelea, un disgusto con alguien querido, conocido o de "confianza", en donde la persona fue sacudida en su sensibilidad.
“No pude defenderme, no dije nada”.
“Tengo mi rabia y coraje reprimidos, me tragué el enfado”.
“No me permiten expresar mis ideas, mi creatividad”.
“No me permiten decir lo que pienso o siento”.
“Me niego a ser diferente, a actuar diferente, a decir eso”.
Faringitis crónica: Conflicto que se repite con cierta frecuencia (por ejemplo, cuando vemos diariamente a una persona que no soportamos o no toleramos, que nos disgusta o molesta, a quien nos gustaría decirle algo y sin embargo, no lo hacemos).

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

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18 agosto 2017

¿Cómo empleo todos estos conocimientos para sanarme?


Llegado a este momento el lector o la persona enferma, después de tantas reflexiones encaminadas a comprender el mensaje de los síntomas, podría preguntarse: “¿Y ahora cómo empleo todos estos conocimientos para sanarme?” ¿Qué tengo que hacer?
Basándome en mi propia experiencia la respuesta sería estar alerta, prestar atención, aprender a ver, en definitiva, estar consciente. No se trata de hacer nada, de cambiar nada o de intentar ser mejor persona, sólo ser consciente del síntoma para conocernos a nosotros mismos.
Conocerse a sí mismo no significa conocer el yo, el ego. El yo inferior o ego es al Yo Superior o Ser, lo que un árbol es al bosque.
El ser humano es mucho más de lo que se cree. Es un microcosmos que contiene todos los principios de la existencia, es como una gota de agua al océano.
Por eso cuando un síntoma se manifiesta en nuestro cuerpo, nuestra primera actitud ha de ser la aceptación del síntoma, aprender a quererlo ya que nos muestra un principio que nos falta , que está en nuestro subconsciente y que necesitamos integrar para estar sanos, para estar completos y alcanzar la Unidad.
Todo síntoma manifiesta una cara oculta de nosotros mismos, un aspecto negativo, que nosotros hemos rechazado por su naturaleza dolorosa y que aparece de nuevo cuando la circunstancia es idónea para que lo aceptemos y lo hagamos formar parte de nosotros mismos.
Si no lo aceptamos, si no lo queremos tener, si hacemos juicios en su contra, si juzgamos “esto es malo, es injusto o es una contrariedad”, si rápidamente queremos tomar un remedio para que desaparezca, para que lo elimine, el principio manifestado se ocultará y se esconderá de nuevo en el subconsciente.
Así que cuando aceptamos un síntoma, es decir, cuando no le oponemos resistencia, y tomamos conciencia de él nos transformamos y, al mismo tiempo estamos transformando el proceso de enfermedad en proceso de salud.
No hay nada más que hacer; con verlo, con observarlo cada vez con  más atención, es suficiente.
Lo único que necesitamos es ser conscientes de lo que el síntoma nos expresa y con esa conciencia empieza a desaparecer.
Como podrán comprobar, los que quieran emprender el camino del auto-conocimiento la mayoría de los síntomas desaparecen “misteriosamente”, cuando se toma conciencia de ellos.
Si el síntoma se manifestó porque fuimos inconscientes, en cuanto lo vemos, en cuanto lo observamos y lo aceptamos se produce un cambio radical.
Es como la oscuridad que desaparece misteriosamente cuando aparece la luz.
Como ya mencioné en el prólogo, sólo hablo del plano esencial de la enfermedad y, por supuesto, esto no excluye que se tomen medidas funcionales, del tipo que sean, si fueran necesarias.
Todas las opciones son válidas si se hacen conscientemente.
Pero sigo insistiendo, porque mi experiencia así me lo ha demostrado, que la curación sólo puede realizarse en la mente.
Si alguien cree que por haber sido operado ya no necesita ocuparse del trasfondo mental está en un error y la vida se encargará de demostrárselo con otra nueva lección cuando menos se lo espere y, casi con toda seguridad, con mayor virulencia que la vez anterior.
Debemos reconocer, como seres espirituales que somos, que el ego que vive en la ilusión de la separación, de la polaridad, nos pone enfermos y que para acceder a la salud debemos recorrer el camino que va desde el yo inferior al Yo Superior, desde la polaridad y la separación a la Unidad y al Amor, en ese camino, cualquier síntoma es un amigo y maestro.


(Conclusión: Joman Romero)

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25 julio 2017

SANAR NO ES LO MISMO QUE CURAR


“Sanar no es lo mismo que curar”. Mientras que curar se refiere a “la desaparición de los síntomas físicos”, sanar significa que dejamos de vivir como víctimas y empezamos a responsabilizarnos, a comportarnos como directores de nuestras vidas. Sanarnos es hacernos conscientes de la parte de la sombra que el síntoma encierra y asumirla para estar completos.

Joman Romero

09 julio 2017

HUESOS, Conflictos emocionales que pueden afectarles:



Los huesos forman parte de un todo y representan nuestras estructuras interiores, nuestras creencias en la vida.
Es lo que tenemos de mayor dureza y solidez, lo más profundo y es el sostén de nuestro cuerpo, sobre lo que se apoya todo.
Las funciones de los huesos son básicamente: Soporte (forman la estructura). Protección (de órganos vitales). Movimiento (sirven de palanca para los músculos). Almacenamiento (calcio). Hematopoyesis (formación de la sangre en la médula).
Los huesos nos hablan de nuestra fuerza de convicción y de la confianza en nosotros mismos. A través de ellos expresamos nuestra densidad, el peso que tenemos en la vida.
Se pueden presentar problemas en los huesos en una persona que no se valora o que siente que no es lo suficientemente fuerte para ocuparse de su propia vida.
O en aquél individuo que se siente obligado a apoyar a los demás porque necesita que dependan de él, para poderse sentir útil.
Por lo tanto manifiestan un grave conflicto de desvalorización de sí mismo: “No soy nada”. “En el fondo de mi mismo no valgo nada”. “Estoy dolido hasta la médula”.  “No puedo vivir sin ayuda”. “Necesito ayudar a todos”. “Dependo de los demás para vivir”. “No puedo hacer nada solo”.
Fracturas: Son el resultado de todas las faltas de respeto hacia nosotros mismos durante nuestra vida diaria.
También puede producirse una fractura de hueso en la persona que le tiene miedo a la autoridad y se desvaloriza ante ella. Como reacción para rebelarse intenta volverse autoritario o dominante.
La parte del cuerpo donde se produce la fractura-piernas, brazos, etc.- nos proporciona una información más concreta y precisa sobre el área de nuestra vida donde se encuentra el conflicto de desvalorización.
El cáncer de huesos  nos habla de un sentimiento profundo de desvalorización, de impotencia, de falta de confianza. Traduce las graves faltas de respeto hacia mí mismo. La propia identidad se ha visto afectada: “Yo soy completamente nulo”. “Me siento una basura”.
Una pérdida repentina del valor propio puede ser iniciada por una observación injusta, por ser degradado, por sentirse “debilitado hasta los huesos” o por haber fallado en el trabajo, en el deporte, etc. o cuando nos sentimos sin apoyo.
En los huesos, la falta de soporte es la clave, ejemplo el sarcoma. Si el sarcoma o la metástasis se da en la médula, el conflicto está relacionado con familiares (principalmente colaterales, hermanos de sangre) si es en el hueso la desvalorización se refiere a mí. El cáncer siempre se trata de un conflicto de larga duración y que tachamos de vital importancia.
Los problemas en los huesos están relacionados con el temor de no ser apoyado lo suficiente o con no poder apoyar bien a los demás. Normalmente afecta a personas dependientes, sobreprotegidas, chantajistas y que se sienten “víctimas” de las circunstancias.
La persona que suele sentirse obligada a apoyar a los demás es aquella que necesita que dependan de ella para sentirse importante y, se desvaloriza en cuanto no se siente útil. No puede triunfar en la vida por sí sola.
Es muy común que tengan afectados los huesos aquellas madres que no desean que sus hijos se alejen y sean independientes, es decir, que hagan su vida. De esa manera, inconscientemente, llaman la atención de ellos, para que regresen y vuelvan a su lado y, así ella puede continuar obteniendo beneficios de ellos.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:...




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Joman Romero

18 junio 2017

ÚLCERAS GÁSTRICAS Y DUODENAL, Conflictos emocionales que pueden causarlas:






Erosión o pérdida de sustancia de la mucosa del revestimiento del estómago. Si se produce en el duodeno se trata de úlcera duodenal.


El sentido biológico de la úlcera es el de ampliar el espacio (el territorio) para que pueda caber todo lo que “me veo obligado a tragar”.

Las úlceras gástricas representan estar viviendo una situación familiar verdaderamente indigesta, imposible de tragar, y en su mayoría, las padecen los hombres.

Nos hablan sobre “contrariedades indigestas” en el territorio. Tenemos que convivir con gente desagradable por obligación y dentro de nuestro territorio. Se trata de una lucha por marcar los límites de nuestro territorio ante jefes de otros territorios. “Alguien ha invadido mi territorio y me ha desestabilizado

Se trata de personas que se sienten agredidas por los demás y que no se creen con valor suficiente para defenderse. Tienen miedo y se sienten impotentes.

Duodenal: El duodeno es el primer segmento del intestino delgado y se encuentra a la salida del estómago. La úlcera duodenal es una pérdida del revestimiento mucoso en la primera parte del duodeno.

Conflicto de enfado, enojo, ira no digerible; respecto a una persona, una situación o circunstancia. (Por ejemplo, relacionado a herencias, inversiones, cuando uno no puede obtener su “parte”, una pensión, un fallo legal, etc.)

Injusticia vivida de manera indigesta. Hemos tragado algo que no podemos digerir.

Contrariedades con miembros de la familia, colegas de trabajo, amigos.

“No puedo aceptarlo, es injusto…”. “No lo puedo soportar, no lo puedo tragar”.

“Me obligan a comer lo que no me gusta, me imponen cosas, gente”. “Debo digerir la amargura del mundo”.

Conflicto de carencia + injusticia. Miedo a no tener comida suficiente, a morir de hambre. “Estoy sin familia, sin amigos”.

Se manifiesta en personas con tendencia a las preocupaciones, a darles muchas vueltas a las cosas, a “rumiar” en su interior hasta tal punto que se corroen, se comen por dentro.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:...



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Joman Romero